Fin de semana en Ottawa


La capital canadiense puede pasar desapercibida cuando la comparas con Vancouver, Montreal o Toronto, pero eso no significa que no tenga cosas interesantes que visitar. Después de llevar ya casi seis meses en Canadá por fin tuve la oportunidad de visitar la capital, ya que una amiga me invitó a pasar el fin de semana con ella en casa de sus padres.

Ottawa es una ciudad de un millón de habitantes aproximadamente pero lo que la hace especial es mitad de la población pertenece a la provincia de Quebec y la otra mitad a la de Ontario, ambas separadas por el río de Ottawa. Lo que puede parecer una anécdota geográfica en realidad tiene su razón histórica.

Canadá es un país relativamente nuevo, de hecho este año celebran el 150 aniversario de su nacimiento. Su independencia fue un acuerdo pacífico con el gobierno de Inglaterra (como no, los canadienses siempre buena gente y muy respetuosos) aunque no con su corona, ya que la Reina Isabel II continúa siendo su monarca.

Como no, tenían que escoger una capital, así que barajaron varias opciones. Quebec city era demasiado "francesa" (por aquel entonces había mucha tensión entre los que hablaban francés y los que hablaban inglés); Toronto estaba demasiado cerca de la frontera con USA, por lo que resultaba peligroso; y Vancouver era demasiado "inglesa". Acabaron escogiendo una pequeña ciudad en medio de Ontario y Quebec, la cual resultó ser Ottawa.





En las imágenes podéis ver el Parlamento (Parlament Hill), que es donde el guapísimo y maravilloso Justin Trudeau debate con los congresistas de lunes a viernes. No pude verlo porque por mala suerte ese viernes se encontraba en Alemania pero os dejo una fotito de cuando me lo encontré por casualidad en Bishop´s University (en realidad tuve que seguirlo por media universidad hasta llegar a primera fila, pero eso no queda tan bonito en nuestra super historia de amor).

Lo bueno de todo es que puedes visitar el Parlamento gratis y con guía, y ya sabéis lo mucho que me gusta a mí la palabra gratis. Durante el tour te explican algunos detalles históricos sobre Canadá y la arquitectura del Parlamento. Yo soy un poco friki y me encantan esas cosas, pero creo que ya he cubrido el cupo de detalles históricos con la introdución que os he dado, así que no os aburriré más con esas cosas.





Hace no mucho compartí en la página de facebook del blog un video con las 10 bibliotecas más bonitas del mundo, entre las cuales se encontraba la del Parlamento de Ottawa. Si recordáis mi Road Trip a Boston sabréis lo mucho que me gustan las bibliotecas (ya os he avisado que soy rarita). Tal y como dicen en el video, la de Ottawa te deja sin aliento y su puesto en el ranking lo tiene muy merecido. No sé si es la luz que entra por la cúpula y que ilumina las estanterias con cierto halo mágico o el olor a libros bien cuidados; pero sin duda te puedes quedar minutos embobada mirando a tu alrededor, sintiendo que es posible retroceder en el tiempo.

Por fin puedo tachar una biblioteca de las de la lista! Solo quedan 9 más!




El Parlamento es probablemente la mayor atracción turística de la ciudad, pero no la única. En invierno compite con otra el "Rideau Canal", que se construyó hace cien años para transportar armas a otras ciudades pero cuyo propósito a pasado a ser el de pista de patinaje sobre hielo más larga del mundo, con sus casi 7 km. Como buenas turistas, bajamos a dar un paseo sobre el hielo, y ver como se caían de culo los turistas al intentar patinar. Debido a las "altas temperaturas" y a estar pisoteado por tanta gente se había formado una especie de lodazal que hacía imposible que se deslizasen los patines y que la gente se cayese.

En los alrededores del canal había esculturas de hielo, ya que cada año se celebra en la capital canadiense un concurso de esculturas de hielo al que acuden artistas de todo el mundo. Durante el fin de semana hizo bastante sol y la mayoría se derritieron (sí, yo tampoco me creo a la gente que dice que eso del cambio climático no existe). Por suerte pudimos ver un par de ellas, como esta de un super tractor.





Nadie puede irse de Ottawa sin probar antes una "Beaver Tail" o Cola de Castor, que es un postre típico de aquí en forma de castor (como no, su animal favorito). Eso sí, si estás a dieta mantente alejado porque es basicamente una masa pastelera sumergida en aceite y con un montón de azucar. Pero desde mi punto de ver, comer forma parte de la experiencia de viajar, así que que me quiten lo bailao!

Aunque existe un sitio para comprarlas en el Rideau Canal suele estar abarrotado y puedes tardar una hora perfectamente en conseguir una cola de castor. El mejor sitio para conseguirlas es en el Byward Market, que se encuentra en el casco "antiguo" de la ciudad.




Byward era el nombre con el que se conocía a Ottawa antes de que se hiciese capital. Al parecer la llamaban así en honor al supervisor que hizo posible la construcción del Canal Rideau, John By. Durante su construcción aparecieron rápidamente muchos mosquitos por la zona, ya que ponen sus huevos en aguas estancadas, y miles de trabajadores murieron a causa de la malaria. 

Byward era una ciudad peligrosa, con crímeses, violencia y enfermedades; desde luego no el tipo de reputación que quieres tener para una capital de país. Así que cuando escogieron la ciudad como capital decidieron cambiarle el nombre en un intento de "lavado de imagen" y pasaron a llamarla Ottawa, que es el nombre que usaban los nativos para referirse a este "centro de intercambio" (odawa).




Sí, lo sé lo sé, demasiadas anécdotas de historia! ¿Qué esperábais de la capital de un país? Creo que para conocer un país no solo llega con ver edificios famosos y conocidos; así que siempre que viajo procuro conocer un poco más de su historia para entender el por qué de esa cultura, esos nombres o esos edificios. Creo que conocer su historia nos ayuda también a apreciar el valor de lo que vemos y a entender mejor la situación en el que ese país se encuentra actualmente; además de ayudar a que el lugar que visitamos se quede bien guardado en la memoria y no tan solo como un recuerdo en una fotografía colgada en Facebook.

Pero bueno, así soy yo y así son mis rareces. De todas maneras Ottawa sigue siendo una ciudad muy bonita y espero que mis datos históricos no os hayan quitado las ganas de visitarla! os dejo con unas fotos del Museo de Bellas Artes y del Museo de Historia Canadienses, pero tranquilos, no más historia por hoy!






CONVERSATION

0 comentarios:

Publicar un comentario

Back
to top