8 maneras de disfrutar el invierno según los canadienses


Los canadienses no le tienen miedo al frío polar y a las bajas temperaturas, aunque eso ya lo intuíais en mi post anterior sobre como viven el invierno en Bishop´s University. Pero no solo no le tienen miedo al invierno, sino que también saben como disfrutarlo; especialmente si implica estar fuera y en contacto con la nieve. Y esta es una de las cosas que más me ha enamorado de Canadá, el salir ahí fuera y no dejar que el frío te impida disfrutar del momento.

Su energía inagotable me ha contagiado a mí también, y por eso quería compartir con vosotros algunas de las actividades favoritas de los canadienses en la temporada de invierno, que muy a mi pesar, está tocando a su fin. Desafortunadamente no tengo fotos que demuestren todo lo que os cuento (a veces me gusta disfrutar del momento y no estar tan pendiente de las fotos, por mucho que cueste creerlo), así que váis a tener que fiaros de mi palabra.

Mi favorita de todas es la número 5, no os la perdáis!

1. El rey de los reyes: hockey

Los niños y niñas en Canadá nacen con un stick de hockey debajo del brazo y que nadie me diga que no. El hockey es el deporte rey por estas tierras, algo así como nuestro fútbol. Como no, tienen sus equipos rivales, y los partidos que más disputas suelen generar son los de los Canadiens de Montreal contra los Toronto Mapple Leafs. La discordia está casi siempre relacionada con la rivalidad francófona- inglesa que tienen los habitantes de Quebec contra el resto de provincias, ya que por algún tiempo la región quebecois inició un movimiento separatista, hasta que consiguió tener más poder para poder implementar el francés como lengua oficial del estado.




Pero la pasión no termina ahí! Tan pronto como empiezan a caer los primeros copos de nieve y los ríos, lagos y calles se comienzan a congelar, los más pequeños sacan las mini porterías a las calles del vecindario y se ponen a jugar al hockey sobre hielo, haciendo sus particulares derbis entre vecinos. Y los que no son tan niños también; más de una vez me tengo encontrado a mis vecinos de la calle de enfrente jugando al hockey al volver de clase!

2. Patinaje sobre hielo

En Canadá es muy común encontrarse "rinks" gratuitos al aire libre en cada pueblecito y ciudad pequeña. Por lo general suelen ser pistas construídas especialmente para patinar, como las que montan en muchas ciudades de España por Navidad; aunque como aquí todo se congela, cualquier superficie deslizante sirve para tal propósito.

A tan solo 15 minutos de Lennoxville hay una ciudad llamada North Hatley que tal vez os suene de otro post que ya he escrito. Allí hay un paseo entero que bordea parte del lago Massawippi y que en invierno se convierte en un mega rink gigante por donde puedes patinar mientras disfrutas de las vistas.



Los ríos y los canales también se congelan, y como no, allá van los canadienses también a patinar. Un ejemplo es el canal Rideau de Ottawa, del que ya os hablé también en mi post anterior sobre mi fin de semana en la capital del país.

Pero, ¿ y que pasa si no hay rink, lago o canal (como es el caso de mi ciudad)? ¿donde pueden patinar entonces los pobres canadienses? Os lo vuelvo a repetir y espero no sonar pesada, aquí no hay impedimentos, todo sirve y todo es posible. A principios de invierno llovío durante una semana, a lo cual le siguió una semana de temperaturas polares, por lo que se congeló todo el agua. El parking enfrente de mi piso está construído sobre una especie de depresión en la tierra (viva el arquitecto que lo diseñó, teniendo en cuenta que está justo al lado de un río que se desborda cada dos por tres).

¿El resultado? Una pista de patinaje improvisada en el parking congelado. Aquí es donde vi a mis vecinos jugar al hockey, y es una de esas anécdotas de las cuales no tengo fotos; creo que mis vecinos me empiezan a mirar un poco raro ya por llevar la cámara a todos los lados... Pero os dejo unas de Ottawa, que también son muy bonitas.


(este es el parking congelado, pero no se pueden ver a mis vecinos jugando al Hockey)



3. Ice Fishing

Hasta aquí todo muy normal, muy de película. Lo raro viene cuando ves "poblaciones" enteras de casas movibles que se asientan encima de lagos congelados durante enero y febrero. Yo al principio pensé que era cosa de un par de locos, me parecía bastante temerario eso de poner tu casa encima de un lago congelado y dormir tan campante. Pero después de verlas en el 99% de los lagos de Canadá, me di cuenta que era algo bastante común y sorprendentemente seguro. 

Lo que la gente hace por aquí es pasarse un mes en esas casitas sobre el lago congelado y pescar en un agujero hecho en el hielo. Así se simple y de sencillo. La verdad es que me hubiese gustado probarlo por un día, pero no he tenido la oportunidad y no creo que la tenga ahora porque esto se está empezando a descongelar. Al menos pude acercarme y ver como lo hacían, y con eso estoy contenta también. 




4. Slidding, o en mi caso hacer la croqueta montaña abajo

Deslizarse por la nieve es algo bastante común, incluso en España. Os puede parecer cosa de niños, pero es que aquí lo hacen a lo salvaje. Como no, cualquier ocasión, sitio y cosa con la que deslizarse sirve. Si te gusta lo clásico y vintage puedes optar por el típico trineo de madera, si te gusta deslizarte en familia los hay que son gigantes con tres o cuatro asientos; y si lo que te gusta es la velocidad, lo mejor son unos plásticos finitos pero resistentes que no pesan nada para subirlos cuesta arriba pero con los que podrás salir volando si te descuidas.

En Bishop´s solemos ir una o dos veces por semana al campo de golf de detrás de la universidad para tirarnos montaña abajo y hacer carreras de trineos. Lo cierto es que es muy buen método para despejar la cabeza después de clases. A mis amigos se les ocurrió llevar también los palos de golf y un par de pelotas para jugar al golf en la nieve, aunque dudo que eso deporte de invierno, por eso no lo incluyo en este post.





5. Esquí y snowboard

Además de nacer con un palo de hockey bajo el brazo, los niños en Canadá empiezan a esquiar tan pronto como logran mantenerse en pie. Y esto lo digo muy en serio, sé que no tengo fotos que lo demuestren porque no me parece muy buena idea eso de ir sacando fotos por ahí a niños pequeños, pero os aseguro que es alucinante.

Esta semana la pasé con unos amigos en una casa pegada a una pista de esquí, por lo que cada mañana mientras desayunabamos veíamos a niños de 2 años y pocos meses deslizarse en sus esquís montaña abajo. Eso sí, como "medida de precaución" sus padres los iban sujentado con una correa. Mi amigo me explicó que era para que aprendiesen a esquiar, aunque yo creo que es más bien para no perder al niño entre los árboles, porque caer se podía caer igual (pero no se caían porque son super niños canadienses y eso de esquiar lo llevan en los genes). 




Yo siempre había tenido muchísimas ganas de esquiar, pero hasta el momento no había tenido la oportunidad. Pero todo llega, y por fin esta semana me tocó el turno de aprender a mí. Encima GRATIS (si no menciono esta palabra en algún post no duermo tranquila). Si queréis saber cómo conseguí clases gratis tendréis que esperar a mi próxima entrada, aunque os voy adelantando que fue un poco así por chiripa y casualidad. 

Lo del snowboard creo que lo dejaré para más adelante, por el momento me centraré en mantenerme en pie en los esquís. 

6. Telemark skiing

Uno de estos días mientras desayunabamos enfrente del gran ventanal que daba a la pista de esquí vimos a un grupo de gente subir cuesta arriba con los esquís puestos, lo cual me sorprendió mucho porque los esquís van sujetos a los pies y cuesta muchisimo caminar con ellos puestos, más aún cuesta arriba.

Al parecer se trataba de una variación del esquí y que suele ser bastante más común en Noruega y Suecia. Lo gracioso del invento este es que combina el alpinismo con el esquí, por lo que puedes ir caminando tranquilamente por la montaña, disfrutar de las vistas y luego bajar esquiando; todo esto sin tener que cambiarte de zapatos o cargar ningún material extra a cuestas. 


Esta foto no es mía, pero es para que os hagáis una idea

7. Snowshoeing o como dicen los franceses, raquettes.

Las raquettes de neige son eso, raquetas que te pones en los pies para caminar sobre la nieve sin hundirse. Por lo general tienen unos picos de metal que se clavan en la nieve y en el hielo para que puedas caminar cuesta arriba y cuesta abajo sin comerte un árbol en el intento.

Yo soy un poco gallina con falta de coordinación, así que para mí este deporte es el perfecto para mí, ya que con saber caminar es suficiente. Nosotros hicimos dos caminatas esta semana, aunque para bajar fuimos un poco perezosos y decidimos deslizarnos cuesta abajo. No llevabamos trineo ni nada, pero había tanto hielo que con los proopios pantalones de nieve te deslizabas ya perfectamente. Ya sabéis, el estilo canadiense: que nada te pare, todo sirve!



8. Keep calm and relax

Este punto no es en sí un deporte, pero van asociados. Y es que después de un día intenso de esquiar y caminar cuesta arriba en las raquetas el cuerpo necesita sus cuidados, y que mejor que sitio para ello que un spa al aire libre. 

Las saunas y spas son más comunes en Finlandia y Noruega, aquí la gente no suele tener saunas en sus propias casas, pero aún así nunca viene mal eso de activar un poco la circulación sanguínea y relajar los músculos. Nosotros decidimos ir el último día después de esquiar, y la verdad es que mereció mucho la pena. Al estar al aire libre podías ver las estrellas mientras te relajabas en el jacuzzi con agua calentita. Lo peor venía después, cuando tocaba ir a la piscina fría, que en realidad yo le veía poco sentido, porque nada más salir fuera del agua caliente ya te congelabas del frío con la temperatura ambiente. 






Como podéis ver, los canadienses saben como sacarle el máximo partido a los metros de nieve y hielo que tienen cada invierno. En realidad opciones hay muchas más, como por ejemplo ir en skidoo (que es algo así como una moto de nieve), deslizarte por la nieve con el coche o incluso ir en bicicleta por la nieve. De esto último si que tengo foto porque me quedé pasmada cuando vi desde el ventanal de la casa a un señor subiendo cuesta arriba en bicicleta mientras cenábamos.

Sin embargo, he querido explicaros aquellas con las que yo había estado en más contacto y aquellas que son más "typical canadian". Espero que os hayan gustado y que os hayan servido de lección e inspiración. Da igual que en España no tengamos tanta nieve, la filosofía canadiense dice que todo sirve y todo es válido para pasárselo bien mientras disfrutamos de estar al aire libre. Solo tenemos que mirar a nuestro alrededor y buscar maneras creativas de disfrutar de nuestro entorno.

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